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RETROLECTOR

El lector universal de documentos estructurados.

Convierte facturas, tickets y nóminas en datos revisables. Cada tipo de documento define qué campos buscar, cómo ordenarlos y qué relaciones comprobar.

Una persona y una máquina de aspecto amable, sentadas a los dos lados de la misma mesa de oficina.

Cada documento tiene su lectura

Una definición decide qué se busca, cómo se comprueba y qué merece revisión.

Lee documentos estructurados

Recibe un PDF o una imagen y devuelve los datos que importan en ese documento: campos, listas y una puntuación de confianza para cada lectura.

Comprueba antes de decidir

Cada tipo declara sus propias relaciones. RetroLector señala lo que no cuadra y concentra la revisión humana en los datos dudosos.

Aprende con supervisión

Las correcciones repetidas en documentos de un emisor conocido se convierten en reglas propuestas. El dato impreso y la persona que revisa mantienen la última palabra.

«El sistema decide cuánto esfuerzo gastar en leer. Nunca decide qué pone en el documento.»

Lectura definida y verificable

Cómo lo lee

El documento marca las reglas: RetroLector lee, estructura y comprueba sin sacar el contenido de tu equipo.

  • El tipo guía la lectura

    La definición del documento indica qué campos y listas debe devolver el modelo. No aplica el mismo formulario a una factura, un ticket y una nómina.

  • Las relaciones se comprueban

    Los importes y las líneas se contrastan con las relaciones que declara cada tipo. Si algo no cuadra, se marca para revisión; nunca se inventa ni se corrige solo.

  • La revisión enseña, no sustituye

    El sistema aprende de las correcciones humanas en documentos recurrentes y propone mejoras comprobables. La validación de una persona sigue siendo el criterio final.

Un pasillo largo de paneles de control antiguos, con una persona de traje naranja delante de ellos.
Una estantería de documentos a la intemperie, en medio del desierto, y una persona pequeña mirándola desde abajo.

Tipos de documento, no cajas cerradas

Cada tipo trae sus propios campos, listas y comprobaciones.

El catálogo inicial cubre la factura española, el ticket de compra y el recibo de salarios. Cada definición describe qué debe extraerse y cómo comprobarlo: IVA y totales en una factura; artículos y pagos en un ticket; devengos, deducciones y líquido a percibir en una nómina.

Las definiciones se versionan y se validan antes de entrar en el catálogo. Así, ampliar un flujo no desordena lo que ya funciona. Y lo que no aparece en el papel, no se inventa.

Una mano sobre un panel de mandos, con sus lámparas ámbar encendidas.

En tu equipo, sin conexión

El servicio se instala como un Servicio Windows en el equipo de la gestoría. El modelo corre ahí mismo: no hace falta internet para leer un documento.

Lo mide tu equipo

La instalación cronometra lo que tarda tu propia máquina en una lectura de prueba y te lo dice ahí mismo. El número que importa es el de tu equipo, no el de una tabla nuestra.

  • Copia de seguridad automática

    Al arrancar y una vez al día, sin ningún interruptor que encender. Se guardan las siete más recientes.

  • Un puesto, o varios

    En un solo equipo, la propia sesión de Windows ya protege el acceso: no hace falta configurar nada. En red, la identidad la da el dominio de Windows (Kerberos o NTLM), sin contraseñas nuevas.

  • El registro no guarda tus datos

    El registro de actividad no guarda valores extraídos —ni identificadores, ni importes, ni razones sociales—: son documentos de terceros.